martes, julio 21, 2009

Twitter y las revoluciones

Leemos en La Nación un artículo de Silvia Blanco, previamente publicado en El País de España que asegura que, atención: ¡ Twitter no genera revoluciones! Señores, habernos avisado antes... no nos hubiéramos suscripto al servicio...

Pero más allá de lo incomprensible del título, lo cierto es que la nota hace un paneo general sobre el rol que han tenido estos servicios de microblogging en las últimas protestas políticas que alcanzaron visibilidad global y quebraron la frontera de la censura en muchos casos (Irán y China). Los temores consecuentes de gobiernos autoritarios de cualquier signo quedan expuestos, pero, también las limitaciones, para nosotros evidentes, de estas herramientas en la acción política. La rapidez y falta de necesidad narrativa de Twitter, por ejemplo.

En cualquier caso, hemos dicho antes y lo volvemos a señalar, la potencia de estas herramientas consiste en su ARTICULACION CON LA POLITICA REAL, allí sí, puede hacer la diferencia. Pero jamás pensarla autoreferenciada a la virtualidad.

Sí resulta interesante, en los aspectos específicos de la tecnología, el aporte a la elusión de la censura y la apertura consecuente a la información, plenamente necesaria para la eficacia de la acción política. Sin embargo, en este punto, surge una nueva cuestión, la de la falibilidad de la información proporcionada, lo que nos lleva a un tema que hemos considerado en general respecto a la red: la importancia de tener referencias validadas, sitios, bloggers, que nos merezcan confianza y a los cuales podamos remitir, considerando que, a su vez, ellos también tienen sus propias redes de confianza.

Hay en el texto una frase de Diego Beas que queremos retomar: "Obama tenía de su lado a la comunidad tecnológica. Y entendió que no se trataba tanto de lanzar mensajes como de motivar, de delegar en un equipo, de crear un movimiento continuado en el tiempo. Además, ya había un proceso de maduración de las redes sociales en EE UU, una cantidad de usuarios muy extendida, y estaba YouTube". Así es la cosa.

Artículo completo: Twitter no genera revoluciones; 19 de julio de 2009

lunes, julio 20, 2009

Uso de herramientas 2.0 en la elección del 28 de junio

Leemos en "Política 3.0" un interesante artículo relacionado al uso de herramientas 2.0 por parte de los partidos políticos y sus candidatos en las pasadas elecciones del 28 de junio.

Para ello, seleccionaron 10 herramientas 2.0, y analizaron cuántas de ellas utilizó cada candidato. Además, transversalmente, consideraron dos ítems a valorar: 1) si tienen o no propuestas, y, 2) el contacto ciudadano con los candidatos.

Los herramientas que tomaron en cuenta en el estudio fueron:

1) Web personal.
2) Web del Partido.
3) Facebook Público.
4) Facebook Privado.
5) Twitter.
6) YouTube.
7) Flickr.
8) Propuestas en su web personal.
9) Datos de contacto en su web personal, via mail o formulario web.
10) Teléfono de contacto con el candidato.

Y, algunos de sus resultados:
* Los únicos dos candidatos que utilizaron las 10 herramientas que seleccionamos, fueron Francisco De Narváez y Margarita Stolbizer.
* Quienes fueron seguidos muy de cerca, con 9 respuestas afirmativas, por Alfonso Prat Gay, Gabriela Michetti y Martín Sabatella.
* Con 8 estuvieron Felipe Solá y Ricardo Alfonsín.
* Con 7 Daniel Scioli y Carlos Heller.
* Con 6 Aníbal Ibarra.
* Con 5 Pino Solanas.
* Con 4 Julio Cobos y Luis Juez.
* Y con 1 Néstor Kirchner.
* Las páginas webs de los Partidos representados, junto a los perfiles públicos de Facebook fueron las herramientas más utilizadas por los candidatos, ambas con un 93%.
* La web personal la utilizó un 86% de los 14 candidatos.
* Facebook la herramienta más importante de las Redes Sociales analizadas. Le siguieron Twitter y YouTube con 64% y Flickr con 57%.
* En las webs personales, un poco más de la mitad de los candidatos tuvo propuestas concretas (57%).
* Y en relación a las formas de contacto, el mail o formulario en la página personal fue la más utilizada (71%).

Recomendamos leer el artículo: Ranking de candidatos 2.0 en la Argentina.